Durante la semana tuvimos unos días brillantes de sol y con mucha claridad. De un tiempo a esta parte, estamos todos muy pendientes del parte meteorológico porque hemos un tenido un invierno muy gris y lluvioso. Por eso el viernes pensé que el sábado había que aprovecharlo, ya que nos habían anunciado que el domingo volvería el mal tiempo. Sin embargo, el sábado no amaneció tan claro, ni había un sol radiante. La temperatura era agradable y nos fuimos a la playa que está enfrente casi de nuestra casa. Había poca gente tomando sol, muchos paseando y otros pescando. El mar tenía un color gris, una gris brillante precioso y sereno que embelesaba. En un momento dado fui a sacar fotos, y estuve buscando aquello que me llamase la atención, ya sean caracoles, piedras o algas. Como siempre de las muchas que hice luego son muy pocas las que considero buenas o que merecen la pena guardarse. En ello estaba, además de mis pensamientos. Mis pensamientos que no paran de dar una y mil vueltas, vueltas que van y vienen y no encuentran un punto de inflexión, un punto de salida o un punto de claridad. No sé si se debe a la proximimidad de mi cumpleaños, a mis expectativas en este tiempo, a la situación actual o a esos cambios internos que siento y que no logro ordenar y sacar al exterior. De pronto me levanté y en vez de ir en la dirección en que estábamos fui por un camino más largo, fue una sensación extraña, sin embargo al avanzar unos pasos me encontré con un billete de 20 euros, creo que miré hacia a mi alrededor pensando en que sería una broma, vamos que no había en ese momento nadie y de pronto el papel estaba allí. No atiné ni siquiera a hacer una foto. Creo que es la primera vez que me encuentro un papelito de estos y me quedé pensando en mi mensaje, si es que lo tiene.
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domingo, 3 de abril de 2011
Primer día de playa
Durante la semana tuvimos unos días brillantes de sol y con mucha claridad. De un tiempo a esta parte, estamos todos muy pendientes del parte meteorológico porque hemos un tenido un invierno muy gris y lluvioso. Por eso el viernes pensé que el sábado había que aprovecharlo, ya que nos habían anunciado que el domingo volvería el mal tiempo. Sin embargo, el sábado no amaneció tan claro, ni había un sol radiante. La temperatura era agradable y nos fuimos a la playa que está enfrente casi de nuestra casa. Había poca gente tomando sol, muchos paseando y otros pescando. El mar tenía un color gris, una gris brillante precioso y sereno que embelesaba. En un momento dado fui a sacar fotos, y estuve buscando aquello que me llamase la atención, ya sean caracoles, piedras o algas. Como siempre de las muchas que hice luego son muy pocas las que considero buenas o que merecen la pena guardarse. En ello estaba, además de mis pensamientos. Mis pensamientos que no paran de dar una y mil vueltas, vueltas que van y vienen y no encuentran un punto de inflexión, un punto de salida o un punto de claridad. No sé si se debe a la proximimidad de mi cumpleaños, a mis expectativas en este tiempo, a la situación actual o a esos cambios internos que siento y que no logro ordenar y sacar al exterior. De pronto me levanté y en vez de ir en la dirección en que estábamos fui por un camino más largo, fue una sensación extraña, sin embargo al avanzar unos pasos me encontré con un billete de 20 euros, creo que miré hacia a mi alrededor pensando en que sería una broma, vamos que no había en ese momento nadie y de pronto el papel estaba allí. No atiné ni siquiera a hacer una foto. Creo que es la primera vez que me encuentro un papelito de estos y me quedé pensando en mi mensaje, si es que lo tiene.
sábado, 5 de febrero de 2011
La cultura como identificación
La vida es un proceso continuo de conjunción y distanciación.
E. Hall
Desde el nacimiento hasta la muerte, la vida está puntuada de separaciones, de las cuales muchas son dolorosas. Paradójicamente, cada separación crea los cimientos para nuevas etapas de integración, identidad y desarrollo psíquico. Ninguno de nosotros pide nacer o morir. Sin embargo, ambas cosas son separaciones naturales e inevitables de la persona del medio ambiente que lo abarca todo. Entre ambas cosas se encuentran otras muchas separaciones, cada una de ellas acompañada de una nueva toma de conciencia.
Más allá de la cultura. Edward t. Hall. (1978)
E. Hall
Desde el nacimiento hasta la muerte, la vida está puntuada de separaciones, de las cuales muchas son dolorosas. Paradójicamente, cada separación crea los cimientos para nuevas etapas de integración, identidad y desarrollo psíquico. Ninguno de nosotros pide nacer o morir. Sin embargo, ambas cosas son separaciones naturales e inevitables de la persona del medio ambiente que lo abarca todo. Entre ambas cosas se encuentran otras muchas separaciones, cada una de ellas acompañada de una nueva toma de conciencia.
Más allá de la cultura. Edward t. Hall. (1978)
jueves, 24 de enero de 2008
Hoy o mañana
Intentaré plasmar con palabras aquellas experiencias por las que todos de un modo u otro pasamos. Lo bello que es vivir tiene como fin, en esta nueva realidad virtual, aprender, compartir, reír o hacer pensar, valorar y comentar situaciones diarias, presentes o pasadas de la vida misma.
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