lunes, 18 de enero de 2016

Una fotografía, su fotografía

Simplemente: Ness 
Muchos de nuestros contactos en Facebook son amigos, familiares y compañeros de algunos de los tantos caminos que recorremos juntos en un determinado momento.
También la pertenencia a un “grupo” hace que conozcamos su obra, su expresiones, su manera de ser a través de sus palabras o de sus comentarios. Realmente son muchos con los que nunca hemos coincidido personalmente, y unos pocos en los que un evento específico nos permite una toma de contacto en la que cuesta romper el hielo de una familiaridad que dan las redes.

Otras veces, pasas al lado y no le reconoces.

Porque cuando se tiene memoria fotográfica de una situación y de un momento, la publicación de sus fotografías te da una bofetada de realidad en la que pone en evidencia que somos anónimos e invisibles a los ojos del otro o viceversa.

Sin embargo, tengo que reconocer que a través de las redes, a través de este medio he conocido personalmente a dos personas fantásticas, a él primero y luego cuando apareció ella, a los dos. Él un fotógrafo avezado que ha compartido su conocimiento y que también ha sabido orientarme en mis primeros pasos con una réflex. Fue una cita a ciegas y nos lo pasamos realmente fenomenal los cuatro. De esto hace ya un par de años largos.

No suelo aceptar personas que de manera aleatoria el programa me adjunta. Muchos de los están en mi lista son compañeros de ruta y a medida que ido transitando otros caminos ésta se ha ampliado.
Estudiar en una Universidad a distancia y con las nuevas tecnologías, la pertenencia a grupos es de obligado cumplimiento, sea en los foros de la misma universidad o en los foros que se crean ex profeso en Facebook, y es allí donde se amplia considerablemente la lista de “amigos”.

Hay personas que realmente son generosas con su conocimiento, que son más rápidas para ver las cosas y que de manera totalmente altruista lo comparten, son finas en su expresión, en sus palabras y aunque no les conozcas personalmente a través de ellas se va descubriendo una personalidad que se mantiene con el tiempo, y gusta, gusta leerla, seguir sus comentarios y agradecérselos.


Estas palabras van dirigidas a alguien que no conozco de momento personalmente, y que hoy colgó una fotografía, su fotografía, que dice más que las mil palabras que pueda escribir sobre ella.

viernes, 8 de enero de 2016

Derechos asertivos



"Si sacrificamos nuestros derechos con frecuencia, estamos enseñando a los demás a aprovecharse de nosotros". 

P. Jakubowski

(c) Spinoza AC

1.     El derecho a ser tratado con respeto y dignidad
2.    El derecho a tener y expresar los propios sentimientos y opiniones
3.    El derecho a ser escuchado y tomado en serio
4.    El derecho a juzgar mis necesidades, establecer mis prioridades y tomar mis propias decisiones
5.   El derecho a decir “NO” sin sentir culpa
6.    El derecho a pedir lo que quiero, dándome cuenta de que también mi interlocutor tiene derecho a decir “no”
7.    El derecho a cambiar
8.    El derecho a cometer mis errores
9.    El derecho a pedir información y ser informado
10. El derecho a obtener aquello por lo que pagué
11.  El derecho a decidir no ser asertivo
12. El derecho a ser independiente
13. El derecho a decidir qué hacer con mis propiedades, cuerpo, tiempo, etc., mientras no se violen los derechos de otras personas
14. El derecho a tener éxito
15. El derecho a gozar y disfrutar
16. El derecho a mi descanso, aislamiento, siendo asertivo
17. El derecho a superarme, aún superando a los demás

sábado, 2 de enero de 2016

El mismo calzado, otros caminos (2016 allá iré)




(c) Spinoza AC


Comenzamos la andadura de un nuevo año, y con él las esperanzas renovadas por recorrer nuevos caminos, descubrir mundo y crecer en el viaje. El viaje de la vida que nos lleva de aquí para allá, sutilmente, rompiendo con los planes trazados, sorprendiéndonos o sumergiéndonos en un mar de lágrimas.

La vida continua y con ella estos 364 días que quedan por estrenar.
Nuevos y viejos propósitos se unen con la ilusión de alcanzar deseos. Deseos que tienen un coste, una organización y una meta. 
No suelo plasmar en un papel esos deseos, están simplemente en mi cabeza pero creo que este año comenzaré a escribir mi lista de lo que anhelo y no serán muchas cosas, pero las suficientes como para seguir creciendo y aprendiendo.

No puedo cambiar "el mundo" pero si "mi mundo" por tanto trabajaré principalmente en ello, y luego habrá que afrontar los imprevistos, esos que o bien te sorprenden o bien te dejan sin habla.

Continuaré cultivando la tierra de la amistad, de la cultura, de la creatividad porque es parte de la savia de la vida, de mi vida.

Por tanto, este nuevo ciclo que se inicia habrá que ponerse en movimiento, disfrutar de la vida, y de lo bello que es vivir.

Fin de Año 2015


Dentro de unas horas empezaremos una nueva andadura, o al menos, la ilusión de comenzar un nuevo año con esperanzas renovadas. La vida es como es, y a veces nuestras decisiones nos llevan por caminos difíciles pero siempre podemos cambiar de ruta y llevar la mochila personal con lo que que realmente importa.  En nuestras manos está el no repetir historias, el cambiar el rumbo de historias repetidas, mal contadas o vividas. Nadie, absolutamente nadie tiene ningún derecho de hacernos padecer nada, somos libres de elegir quién entra y quién debe salir de nuestras vidas por las circunstancias que sean.
Este año que se va ha supuesto una gran pérdida con la muerte de mi hermano, pero la vida y la muerte van de la mano, una precede a la otra o viceversa. Sin embargo, su ida a ayudado a unir otros lazos que estaban ahí pero no eran lo fuertes que debieran. Yo soy una agradecida a la vida, por todo lo que tengo, sobre todo por el amor de los míos, por el amor que siento por los que quiero y por los que me quieren.
Como bien me dijeron soy un espíritu libre, amo la libertad y eso es lo que hace que pueda seguir creciendo como persona, como mujer, como madre, como abuela, como cuidadora. Doy las gracias a todos los que de una manera u otra han colaborado con mi crecimiento personal, bien sea en persona, bien sea a través de este medio, y también a todos los que me desearon una feliz navidad a través del whatsapp. Sabéis que os llevo en el corazón.
 Luchar cada nuevo día por vuestros sueños, que el que lucha por superarse al final consigue sus propósitos.
Y proteged a los niños, ellos son el futuro, y tienen derecho a vivir en paz, amor y no ser utilizados bajo ningún concepto.
Les deseo a todos un ¡Feliz Año Nuevo!, ¡a todos! familiares, amigos facebookianos y unedianos.

martes, 15 de septiembre de 2015

Recuerdos








Hay situaciones que te retraen a un tiempo pasado en el cual has vivido momentos increíbles. Conservo en mi baúl de los recuerdos (físico) dibujos, mensajes y notas de alumnos que tuve como profesora de español (DELE) en Alemania. Hoy muchos de esos niños serán adolescentes, otros padres, muchos abuelos y otros tantos profesionales en el área de su competencia. 

Al escribir esto se me nubla la vista por los recuerdos tan lindos que tengo de aquella época y que perduran en el corazón. 
Mi memoria de pez no recuerda nombres pero mi memoria de elefante recuerda a todos aquellos que de una manera u otra me ayudaron y me guiaron, así como guardo en el corazón abrazos, sonrisas y lágrimas de agradecimiento. Ayer volví a las aulas, ayer volví a sentir esa pasión por la enseñanza, ayer renací de mis cenizas y hoy me emociono de pasado y presente. ¡Buenos días!

sábado, 27 de junio de 2015

Vieja recalcitrante

Me estoy convirtiendo en una vieja recalcitrante, a más años peor.

Ir al cine y que coincida un grupo de adolescentes detrás de uno, es decir, en la última fila puede convertirse en una pesadilla. Van de acá para allá, hablan en voz alta, utilizan el móvil (bueno, esto no es sólo de los adolescentes, muchos adultos también lo hacen), cargan con súper paquetes de palomitas que se tiran unos a otros y caen sobre tu cabeza.

Por no decir, de un mocoso ordinario llamado Pablo que cada dos por tres se tiraba “pedos” y todos festejándole la gracia.

Me tuve que dar vuelta y decirles que por favor se callaran y que dejaran de tirarme palomitas, pararon, lo que tardé en volverme. En la sala había dos grupos de estos adolescentes, y cual animales se comunicaban con el otro que estaba en la otra punta con silbidos. 
De los adultos que había allí, ninguno, pero ninguno dijo nada de nada.

Seguramente como voy dos veces al año al cine esta evolución “involución de comportamiento social” me pilla de sorpresa y es lo habitual en una sala de cine.

Cuando terminó la película, salieron como animales salvajes, escaleras abajo, corriendo y chillando, comportamiento que como digo, quizás sea el habitual de un tiempo a esta parte.

La sala tiene moquetas y asientos oscuros, las palomitas estaban desparramadas en el suelo, en las butacas y en todo aquello que las hubiera contenido de su vuelo, un chiquero en toda regla.

Si lugar a dudas, pensar que la educación brilla por su ausencia es característica indudable de me estoy convirtiendo en una vieja recalcitrante.

De la película... ya ni me acuerdo.




sábado, 28 de marzo de 2015

¿Cómo crecer?


© Spinoza AC


Un rey fue hasta su jardín y descubrió que sus árboles, arbustos y flores se estaban muriendo.

El Roble le dijo que se moría porque no podía ser tan alto como el Pino.

Volviéndose al Pino, lo halló caído porque no podía dar uvas como la Vid. Y la Vid se moría porque 

no podía florecer como la Rosa.

La Rosa lloraba porque no podía ser alta y sólida como el Roble. 

Entonces encontró una planta, una fresia, floreciendo y más fresca que nunca.

El rey preguntó:

¿Cómo es que creces saludable en medio de este jardín mustio y sombrío?

No lo sé. Quizás sea porque siempre supuse que cuando me plantaste, querías fresias. Si hubieras 

querido un Roble o una Rosa, los habrías plantado. 

En aquel momento me dije: "Intentaré ser Fresia de la mejor manera que pueda".

Ahora es tu turno. Estás aquí para contribuir con tu fragancia. Simplemente mirate a vos mismo.

No hay posibilidad de que seas otra persona.


Podes disfrutarlo y florecer regado con tu propio amor por vos, o podes marchitarte en tu propia 

condena...

Un cuento de Jorge Bucay.