miércoles, 18 de marzo de 2020

Donde dije digo, digo Diego

Desde luego que los del otro lado del charco no se toman en serio lo que nos está pasando en Europa, lo mismo que nosotros cuando esto comenzó en China, ¡estaba tan lejos!, ¡son tantos los chinos que unos cuántos menos!, ¡qué loco construir un hospital en diez días! y tantas cosas que se dijeron. 

Hoy por hoy prevalece: "Donde dije digo, digo Diego". 
No se salva nadie porque para quitar hierro al asunto minimizaron "toda" la información que venía de afuera y los recortes en uno de los sectores más importantes de un país como la Sanidad Pública, en estos momentos están costando vidas. 

Los políticos, y da igual el partido, son todos de la misma calaña, no dan la talla, ni antes ni ahora. La burocracia para tomar decisiones de calado se va a cebar con los más débiles y con todos aquellos que tienen la formación y profesionalidad para atendernos. 

En estos momentos la prioridad es dotar a los Hospitales Públicos de las herramientas necesarias para paliar esta pandemia, porque ya no se puede hablar de pararla. Personalmente, un día vivido es un día ganado, porque la verdad es que esto nos puede tocar a cualquiera, tengamos una enfermedad crónica o no. 

Las últimas noticias así lo confirman.

martes, 17 de marzo de 2020

Nuestros mayores

Este virus está dejando por el camino muchas personas mayores que ni en sus peores pesadillas se habrán imaginado morir como lo están haciendo. No sólo en España en esta residencia de mayores donde han fallecido 19 personas, también en Italia. Nuestras poblaciones están envejecidas y son los mayores, lo viejos, nuestros viejos, los que el COVID-19 se está llevando por la cara. No hay derecho que todas estas personas, mueran así, cuando han trabajado toda la vida, cuando pueden disfrutar de su jubilación, cuando son generaciones que se dejaron el pellejo en la vida para sobrevivir y levantar un país.
A vos que me leés ¡qué lejos queda todo esto! ¿verdad? si, si esto le pasa a España y a Italia, y a otros países pero ¡qué bolazo! acá no tiene ni punto de comparación. 
Acá seguimos con la vida social normal, venga besos y abrazos, venga que voy de tiendas, venga que .... 
Esto corre como la pólvora, no lo para nadie ¿viste? y lo único que lo frena es ¡Quedarse en casa!, cambiar las costumbres sociales. 
Ahora los que nos han gobernado y han recortado en Sanidad están viendo cómo el goteo incesante de personas enfermas no cuentan con los medios necesarios para ser atendidos, y todo el personal sanitario, otro tanto de lo mismo. Sin respiradores, sin trajes de protección, sin guantes, sin mascarillas.... 

La Vacuna eres tú

Cuando comenzó este virus en China, Wuhan para ser más exacta, todo el mundo pensó que como estaba tan lejos no iba a salir de allí. Sin embargo, este virus no conoce fronteras ni control y a la vista está la terrible situación de Italia, donde las personas contagiadas y los muertos crecen exponencialmente, y en España vamos por el mismo camino. 
Por no hablar de otros países que están comenzando con los primeros contagios. Esto no es un bulo, no es una broma, no es algo que le pase a los demás es algo que te puede pasar a vos, a un familiar, a un amigo, a un vecino... 

Hay que extremar precauciones, hay que cambiar hábitos, hay que re-educarse socialmente para frenarlo, para que no avance. 
NO a los abrazos, NO a los besos, NO a tocarse, NO a compartir efectos personales.
SI a lavarse la manos, SI a mantener una distancia de seguridad, SI a cuidarse, SI a quedarse en casa. Nadie está exento porque este virus no diferencia ni clase social, ni sexo, ni profesión, ni religión ni nada. 

Solo en tus manos está pararlo. La vacuna eres tú.
#QuédateEnCasa

Energía Positiva de la Buena

En estos momentos hay muchísima gente ingresada en hospitales luchando por su vida, y muchísimos profesionales dejándose la piel en atenderlos, a ellos y a todos los que padecen no sólo el COVID-19 sino también otras enfermedades. También hay otros PROFESIONALES que están al pie del cañón para que a usted, a ti, a nosotros, no nos falte nada para sobrevivir a esta cuarentena, desde los que producen alimentos y los embalan, camioneros, personal de supermercados, farmacias, fuerzas y seguridad del estado y un largo etcétera. No son tiempos de cargar tintas, de envenenar al otro, de incitar al otro al odio por el otro, no, no son tiempos para esto. 

Desde mi punto de vista, desde mi humilde e ignorante visión, son tiempos de luchar contra una enfermedad que nos confina a las cuatro paredes de nuestra casa, que más de uno tiene que hacer acopio de paciencia, de amor, de tolerancia, de más paciencia, para sobrellevar una convivencia que puede llegar a ser muy conflictiva. 

Son tiempos de mantener la calma, de estar tranquilos dentro de lo que cabe, de mantenerse sanos, no sólo físicamente, sino mentalmente. No son tiempos para aprovechar estos medios y cargarlos de porquería, si, de mierda, escoria que no ayuda a nadie. Son tiempos de ser solidarios, de fomentar la fuerza y energía para todos, de sacar lo mejor de nosotros mismos para aprovechar estas horas para formarnos, hacer lo que siempre hemos querido hacer y que siempre nos estamos quejando por la falta de tiempo, es tiempo de alentar al más débil, ese que no está preparado para este día a día, es tiempo de generar energía positiva exponencial. 

Es tiempo de aprender a tener la mente limpia para no enfermar, porque sin salud, mental o física, el COVID-19 tiene las puertas abiertas. Aprovechemos este medio para alentar a todos aquellos que lo necesiten. Seamos generosos con nuestro tiempo para compartir ENERGÍA POSITIVA DE LA BUENA.

viernes, 17 de mayo de 2019

Personas con movilidad reducida, aeropuertos, servicio gratuito.

Cuando viajamos no nos damos cuenta de la dificultad que hay en los aeropuertos en cuanto a la distancia que hay que recorrer desde la puerta de entrada a la puerta de embarque. Para una persona con movilidad reducida, con independencia de la edad, puede ser realmente una odisea. El servicio gratuito que se presta en los distintos aeropuertos no tiene precio. Son gente joven, amabilísima y cuando se hace uso de la prestación te das cuenta de la importancia de su existencia. Grazie mille! a los que trabajan en Roma y ¡muchísimas gracias! al personal del aeropuerto de Málaga, tanto de ida como de vuelta.

domingo, 19 de noviembre de 2017

Don Alzheimer y compañía.

Ser cuidador de un enfermo de Alzheimer es una tarea que termina afectándote. Se habla del síndrome de agotamiento o síndrome de burn out que es el resultado de la combinación de estrés psicológico, tensión física y la presión emocional en relación con la carga objetiva de la asistencia.
La sobrecarga que supone cuidar a una persona con Alzheimer provoca estados de ansiedad, estrés y depresión. Además de tener la sensación de sentirse física y emocionalmente atrapado e incluso tener sentimientos de culpabilidad si uno piensa en si mismo lo que te provoca una incapacidad para seguir atendiendo a las demandas y necesidades del enfermo.  
La principales causas de esta sobrecarga son la falta de tiempo libre, falta de intimidad, deterioro de la vida social, sensación de pérdida de control sobre tu vida y el deterioro de la salud.
No es nada fácil tener en casa un enfermo con estas características, y si, internamente se tiene una mezcla de sentimientos contradictorios.

No hace mucho tiempo estuve a un tris de caer en ese pozo oscuro en el que nada se ve, en el que las soluciones no existen y en el que la depresión te abraza. Y tanto la depresión como yo andábamos tiradas como calzón de puta. En ese punto tan bajo estaba que decidí levantarme y seguir. 
No se puede volver atrás, pero extraño mi libertad, mi intimidad y mi lugar en la casa que vivo que ya no siento como mía sino como la de Don Alzheimer y compañía.  

martes, 3 de octubre de 2017