A medida que pasan los años, a medida que vamos andando nuestro camino nuestra mochila personal e individual se va llenando de recuerdos. Recuerdos que se mezclan, recuerdos desordenados en el tiempo que van ocupando su lugar. Algunos muy lindos y otros menos lindos. A veces, estos recuerdos aparecen en el momento más inesperado como consecuencia de un olor, de un sonido, de una canción o de un video.
En estos momentos escucho a Minguito con Porcel y vuelvo a la niñez, a la inocencia de aquella época en la que nos reíamos con el corazón por el personaje creado por este gran actor. Y hoy pienso en la importancia de personajes como este en la historia personal de cada uno. En fin, cosas que pasan y hoy se recuerdan con añoranza.
lunes, 3 de agosto de 2009
miércoles, 15 de julio de 2009
Mi sitio ¿dónde está?
A veces creo que no tengo mi propio sitio,
a veces creo que la vida me hace dar muchas vueltas,
a veces creo que he nacido para no estar,
a veces creo que por más que lo desee,
no tengo un sitio donde permanecer y quedar.
a veces creo que la vida me hace dar muchas vueltas,
a veces creo que he nacido para no estar,
a veces creo que por más que lo desee,
no tengo un sitio donde permanecer y quedar.
lunes, 6 de abril de 2009
49 años
Hoy es mi cumpleaños y una de las felicitaciones que he recibido ha sido de una queridísima amiga a quién admiro muchísimo, gracias Vic por estar ahí!
Cuarenta y nueve años son muchos, sin embargo con todo lo que me falta por hacer o quiero llegar a ser son pocos.
Durante este tiempo he aprendido y también he tropezado con la misma piedra en más de una oportunidad por cabezona más que por ignorancia.
En este día doy gracias a la vida pues me ha dado mucho, más de lo que realmente podía esperar además de mis sueños personales.
¡GRACIAS A TODOS LOS QUE ESTÁN AHÍ!¡GRACIAS POR VUESTRAS SEÑALES DE FELICITACIONES!
Cuarenta y nueve años son muchos, sin embargo con todo lo que me falta por hacer o quiero llegar a ser son pocos.
Durante este tiempo he aprendido y también he tropezado con la misma piedra en más de una oportunidad por cabezona más que por ignorancia.
En este día doy gracias a la vida pues me ha dado mucho, más de lo que realmente podía esperar además de mis sueños personales.
¡GRACIAS A TODOS LOS QUE ESTÁN AHÍ!¡GRACIAS POR VUESTRAS SEÑALES DE FELICITACIONES!
miércoles, 25 de febrero de 2009
Dos años de tu accidente
Hemos pasado por distintas etapas, algunas más difíciles que otras, pero todas al fin superadas de un modo u otro. Tan solo espero que la vida nos siga dando oportunidades mínimas para seguir adelante y para seguir superando los escollos que surgan. Simplemente en este día dar gracias a todos aquellos que han estado con nosotros apoyándonos, a nuestros muertos queridos y a la vida.
jueves, 1 de enero de 2009
viernes, 26 de diciembre de 2008
Mis señales
Acabo de encontrar una moneda, no es el valor en sí lo que me produce alegría sino el significado personal que tiene el encontrarla. En los momentos más inesperados y desesperados mis señales están ahí para indicarme que voy en el camino correcto, que todo irá bien. Qué difícil es hablar de ello, más cuando se trata de algo tan personal.
Creo en una vida después de la muerte, creo que nuestros muertos queridos están cerca protegiéndonos, velando por nosotros, como si de ángeles de la guarda se tratara.
Si, creo que cuando pueden nos dejan sus señales, en mi caso, las monedas, para guiarnos, para darnos seguridad, para protegernos. En las peores situaciones, en las que pensaba no iba a sobrevivir, en esas que te asfixian, en esas que crees no van a pasar, pues allí estaban mis monedas diciéndome: "todo irá bien".
Cuando mi hijo tuvo el accidente después de verle la primera vez en la UCI y en coma estaba desecha, mi cabeza no paraba de pensar y pensar sin ton ni son, fue un gran shock. Su padre estaba conmigo, fuimos a caminar por un paseo rodeado de árboles y mucha gente que iba y venía, cuando la ví, supe que mi hijo iba a sobrevivir, me arrodillé, dí las gracias y lloré.
Durante ese tiempo llené un cuaderno de hojas blancas y lisas con los avances que había, con las sensaciones y emociones que tenía, con todo aquello que me dolía y no podía exteriorizar. También empecé a pegar las monedas con las fechas y el lugar en que las encontraba. Por ello hoy quiero dar las gracias a mis muertos queridos, a aquellos que como dije nos protegen, nos amparan y nos guian en los instantes más difíciles de nuestras vidas. Mi abuela, mi abuelo,Gunnar, Marta, mi padre, Dr. Starke, la mamá de Adriana, el papá de Mónica, mi queridísima Maria Elena y aquellos que no nombro pero que también están ahí.
Va por ellos mi agradecimiento.
Creo en una vida después de la muerte, creo que nuestros muertos queridos están cerca protegiéndonos, velando por nosotros, como si de ángeles de la guarda se tratara.
Si, creo que cuando pueden nos dejan sus señales, en mi caso, las monedas, para guiarnos, para darnos seguridad, para protegernos. En las peores situaciones, en las que pensaba no iba a sobrevivir, en esas que te asfixian, en esas que crees no van a pasar, pues allí estaban mis monedas diciéndome: "todo irá bien".
Cuando mi hijo tuvo el accidente después de verle la primera vez en la UCI y en coma estaba desecha, mi cabeza no paraba de pensar y pensar sin ton ni son, fue un gran shock. Su padre estaba conmigo, fuimos a caminar por un paseo rodeado de árboles y mucha gente que iba y venía, cuando la ví, supe que mi hijo iba a sobrevivir, me arrodillé, dí las gracias y lloré.
Durante ese tiempo llené un cuaderno de hojas blancas y lisas con los avances que había, con las sensaciones y emociones que tenía, con todo aquello que me dolía y no podía exteriorizar. También empecé a pegar las monedas con las fechas y el lugar en que las encontraba. Por ello hoy quiero dar las gracias a mis muertos queridos, a aquellos que como dije nos protegen, nos amparan y nos guian en los instantes más difíciles de nuestras vidas. Mi abuela, mi abuelo,Gunnar, Marta, mi padre, Dr. Starke, la mamá de Adriana, el papá de Mónica, mi queridísima Maria Elena y aquellos que no nombro pero que también están ahí.
Va por ellos mi agradecimiento.
sábado, 13 de diciembre de 2008
Día gris
Hoy y ahora estoy triste y gris como el tiempo afuera, con una gran angustia en mi interior. Fuera llovizna y mi corazón llora una pena que no sabría definir en estos momentos. Tengo muchas cosas guardadas en mi caja de emociones personales, algunas para que no molesten, otras porque son tan lindas que no quiero perderlas y otras que no sé qué hacer realmente con ellas. Quizás sean estas últimas las que están hoy un poco revueltas, pues las conservo por si algún día las pudiera necesitar o porque me da pena deshacerme de ellas, o porque no quiero olvidar el porqué las he guardado.
Estoy infinitamente triste, me desestabilizo con mucha facilidad, y mi cabeza no para de trabajar dándole vueltas a una cosa y otra, cosas que quizás mi razón me machaca para que las vea o que son imaginarias y por eso prefiero ignorarlas. Aunque esto último hace que vuelvan una y otra vez a revolotear como pájaros desesperados.
Debo elegir, la vida en sí es un elegir permanente aunque no nos demos cuenta, pues no se puede abarcar todo. Otra vez me he perdido, otra vez estoy insegura del camino que he escogido, otra vez tengo la sensación de no estar en el lugar adecuado. Me pregunto si alguna vez lo encontraré, si alguna vez podré estar tranquila y decir, “aquí es donde quiero estar o a dónde quería llegar”.
Estoy en un periodo de transición, es como estar atravesando un lugar gris en búsqueda de todos los colores que ayer viví. La inseguridad hoy me guía y su compañía no me resulta grata, por el contrario es una carga muy pesada.
Estoy infinitamente triste, me desestabilizo con mucha facilidad, y mi cabeza no para de trabajar dándole vueltas a una cosa y otra, cosas que quizás mi razón me machaca para que las vea o que son imaginarias y por eso prefiero ignorarlas. Aunque esto último hace que vuelvan una y otra vez a revolotear como pájaros desesperados.
Debo elegir, la vida en sí es un elegir permanente aunque no nos demos cuenta, pues no se puede abarcar todo. Otra vez me he perdido, otra vez estoy insegura del camino que he escogido, otra vez tengo la sensación de no estar en el lugar adecuado. Me pregunto si alguna vez lo encontraré, si alguna vez podré estar tranquila y decir, “aquí es donde quiero estar o a dónde quería llegar”.
Estoy en un periodo de transición, es como estar atravesando un lugar gris en búsqueda de todos los colores que ayer viví. La inseguridad hoy me guía y su compañía no me resulta grata, por el contrario es una carga muy pesada.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)